¡Cuidado con el bosque embrujado!

El camaleón buscó entre las raíces de los árboles y los arbustos, pero no veía su balón. Caminó y caminó, pero no lo encontraba. Hasta fue a dar al arroyo, pero el balón tampoco estaba por allí. Era extraño, no podía haber ido tan lejos.

Esta historia comienza en la casa de Ari el camaleón. Dicha casa era una pequeña, pero acogedora ca...

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